¿Te volviste loco Ariza?

Pues sí, la división de Ariza volvió a marchar esta vez en wordpress, y los comentarios, las dudas no se hicieron esperar, y los antiguos lectores del blog en blogspot empezaron a correr en circulos y a morderse las uñas al no encontrar en ese ni en este las entradas viejas. Creo que es hora dar un par de explicaciones al respecto.

Desde el año pasado empecé algunos de experimentos tanto con WordPress como con Blogger, porque quería renovar mi blog. ¿Por qué? pues muy sencillo, creo que no vale la pena mantener el mismo estilo que tenía cuando empecé ya hace cinco años, quiero hacer algo, que si bien no necesariamente más serio o formal, si  más ordenado. Al fin y al cabo la única razón por la que creé un blog fue porque tenía muchas cosas que decir en la cabeza y no quería que se perdieran en el desgaste de los neurotransmisores.

Sin embargo, como registro histórico y para aquellos que disfrutaron de mis entradas viejas, queda el anterior blog alojado en blogger. En la página http://ladivisiondeariza.blogspot.com/, los que lo conocen de antes lo notarán diferente, y no se equivocan, ya dejé de jugar al diseñador.

La idea es pues, hacer este blog un poco más completo, no solo con opiniones de actualidad, humor y variedades como ya mis viejos lectores estaban acostumbrados  (Me tengo fe, lo sé), sino que habrá más cosas, como tutoriales, códigos y ejecutables de programas que yo mismo haya escrito, o que algún colaborador quiera donar.

Eso es todo por ahora, hay varias cosas interesantes preparadas para este año, lean y participen, son más que bienvenidos.

Lo que quiere oir la gente

Una de las preguntas que llevo haciéndome desde que tengo 15 años y empecé a interesarme por la música y el sonido ha sido ¿Qué es lo que quiere oír la gente?, y derivando de ella otras del tipo ¿Por qué una música se pone de moda en una década y a la siguiente nos parece horrible? o ¿Por qué la gente compra discos y discos de ese sonsonete repetitivo llamado reguetón teniendo desde el barroco hasta el dubstep para escoger, cinco siglos completos de música muy variada?. Parece ser un asunto más complicado que una mera imposición cultural por lo que aún no he encontrado una respuesta que me satisfaga, aunque si he logrado plantearme un par de hipótesis que parecen desenredar un poco la cosa.

Y parte de las hipótesis que pude plantearme vinieron de algo que empecé a hacer en los buses y termine de hacer en grande en un viaje reciente en un intermunicipal: Dejar por un momento de analizar la música que a mi me gusta para analizar la música que le gusta a los demás. Y pues deduje varias cosas que dejo a criterio del lector, pues no son teorías indiscutibles ni mucho menos, apenas son observaciones.

Las Letras

Aun cuando me quiera resistir a aceptarlo, las letras de las canciones son fundamentales para el consumidor promedio de música, basta con pasar una ojeada a los principales listados de Billboard para darse cuenta que las únicas canciones con poco o nada de voz son algunas de Dance o Electrónica, de resto prácticamente en todas el canto esta ahí, y no solo está, es protagonista.

El Humor

Weird Al Yankovic, PSY, los cantores de chipuco, y muchos otros artistas (porque la comedia también es una forma de arte) han llegado a los oídos de miles y millones de personas solo porque hacen reír, no importa que su estética sonora no se adapte a la de quienes los oyen, porque a fuerza de repetición la gente se termina adaptando a ellas. O si no vean lo que pasó con el Gangnam Style, a mediados del 2012 era una canción famosa por ser tan extravagante que rayaba en lo ridículo y por ahí mismo en lo gracioso, hoy es algo que uno puede encontrarse perfectamente en  cualquier discoteca.

La Fiesta

Y sigo hablando de las letras, porque la música de fiesta tiene letras que tienen que ver  con la fiesta, más específicamente, con lo que se supone que quienes van a esas fiestas esperan que pase. Porque bien podría aventurarme a decir que el objetivo del reguetón es hacer que pasen cosas del tipo “Y no sé como se llama” o “Dile a tu amiga, que es bella y hazle saber que también me atrevo con ella“, o al menos crear la ilusión de que eso puede pasar, algo así como el efecto Axe hecho música.

Faltan muchas otras razones que con ayuda de usted, amigo lector, podremos plantear, analizar y quizá descartar. Insisto en que no soy ningún experto, soy apenas un observador.

Nada como el sabor de la música hecha en casa.

Hace mucho tiempo, en algún lugar del ciberespacio leí en una diatriba contra los Beatles, que entre otras cosas decía que con ellos “El público había empezado a subir al otro lado de la tarima” con ello refiriéndose a que el oyente, por ser oyente, se creía con el derecho a ocupar el lugar del “artista”. Contrario a lo que pretendía quien escribió ese artículo, pensé que el hecho de que el público ocupara el lugar del artista era uno de los fenómenos culturales más bonitos de nuestros tiempos. Cualquiera con algo de gracia, sentido común y claramente suerte, podría dar a conocer mundialmente su propio arte, de la mano de productores, estudios de grabación y medios masivos que lo apoyaran en su carrera. Sin embargo, estos últimos intermediarios seguían siendo más un obstáculo que una ayuda, pues la demanda sería mucha y la oferta poca, el artista, amateur o no, quedaba en manos de algunos cuantos empresarios que serían quienes en realidad decidieran quien “merecía” y quien no, sonar en el medio.

Por eso, ahora que alguien “destapó” el viejo cuento de la payola, lo único que se me ocurre pensar es que las emisoras y las programadoras privadas están en todo su derecho de hacer lo que quieran con sus franjas, así como los autores tienen toda la libertad y la capacidad para crear y difundir sus obras acudiendo a la tecnología actual, que sin tantas complicaciones se lo permite hacer.

La tecnología ha avanzado mucho, y ello incluye aquella dedicada al sonido. Utilizando el Software y los equipos adecuados es posible hacer música de muy buena calidad y a muy bajo costo. Ese es quizá uno de los objetivos fundamentales de este blog: Incentivar a todos los que amamos jugar con el sonido, con el ruido, con los instrumentos musicales y con los ritmos a que compartamos conocimientos y arte, a que nos aportemos todos mutuamente y a que publiquemos nuestros trabajos sin el temor de pensar que son de baja calidad y por eso nadie va a querer escucharlos.

Y como es muy jarto ser de los que predican y no aplican, empiezo yo mostrando algo de lo que he hecho. Muevan Las Industrias es una versión de una famosa canción de Los Prisioneros (Del álbum pateando piedras de 1986) que grabé en el 2010 usando una guitarra, un computador portátil con Linux y un conocimiento mínimo de técnicas de grabación (Y por supuesto una pésima técnica vocal), nada más. No es el mejor cover del mundo, pero no tuve que recurrir a un gran estudio ni gastar más de la cuenta en equipos para grabarlo, y como ven, no tuve que pagarle a nadie para difundirlo.

Esto es solo para que se animen, con algo de esfuerzo se pueden hacer cosas mucho mejores desde casa. Bienvenidos.